jueves, 20 de febrero de 2014

Estructura de una pregunta de Antónimos

¿QUÉ PARTES FORMAN LA ESTRUCTURA DE UNA PREGUNTA DE ANTÓNIMOS?
DESCRIPCIÓN FORMAL
Las preguntas de antónimos que se suelen formular en los exámenes de admisión de las universidades y demás instituciones de nivel superior presentan una estructura convencional. Cada ejercicio consta de una palabra ubicada en la parte superior, escrita con letras mayúsculas, que toma el nombre de premisa o palabra principal, pues constituye el punto de partida para la resolución adecuada del ejercicio. Esta premisa va seguida de cinco palabras denominadas opciones o alternativas múltiples que están ordenadas en columna y cada una de ellas va precedida por las primeras letras del abecedario. Cuatro de éstas cumplen la función de distractores y sólo una constituye la respuesta correcta, la cual debe ser detectada haciendo uso de un agudo razonamiento.
Ejemplo:



DESCRIPCIÓN INTERNA
1. La premisa y las alternativas deben estar constituidas por palabras de uso frecuente y que no excedan el nivel del vocabulario culto del egresado de secundaria.
La dificultad de la pregunta no debe basarse en el empleo de tecnicismos, arcaísmos, u otros vocablos de uso raro. Normalmente, cuando cogemos un libro o una separata de razonamiento verbal encontramos que en la formulación de preguntas de antónimos se emplean palabras rebuscadas, al parecer con el ánimo de impresionar al estudiante. Así, se advierte el uso de tecnicismos (conjunto de palabras especializadas, que se emplean en las ciencias o las artes) y arcaísmos (términos cuyas formas o significados son anticuados o están en desuso). A continuación, mencionamos algunos de estos casos:
Tecnicismos: Paralagmático, trigérrimo, hermenéutica, entelequia, heliotrópico, astrágalo, perisología, etc.
Arcaísmos: Ínsula, dislate, penda, mocero, freidor, etc.
Otro problema que se evidencia es la utilización de palabras extrañas, de sonido llamativo o sugerente, conocidas con el nombre de familiarismos. Al parecer, se usan con la intención de generar "buen humor" o hilaridad en el estudiantado, como es el caso de las palabras que indicamos a continuación.
Familiarismos: Dingolondango, marimorena, pingorotudo, chupatintas, pipiolo, verrugo, perdonavidas, chirona, etc.

En cualquiera de las situaciones mencionadas se evidencia la falta de criterio en la formulación de preguntas de este tema. Ese tipo de ejercicios, elaborados con términos inadecuados, no ayudan al desarrollo intelectual ni al mejoramiento del léxico, más bien distrae la atención del estudiante haciéndole perder un tiempo que podría ser aprovechado de modo más productivo. Recordemos que las preguntas de antónimos son parte de un examen de selección; en consecuencia, lo que se quiere es que los alumnos estén bien preparados para llevar una vida universitaria fructífera. Por consiguiente, es de mucho interés que conozcan las palabras que comúnmente se emplean en textos, revistas serias, material didáctico, etc. Estas palabras son conocidas en el ambiente pre-universitario como "palabras tipo" y son éstas las que tenemos que priorizar.
La lectura permanente, con un buen diccionario en la mano, debe ser la principal fuente para aprovisionarnos de estos términos sin dejar de lado como recurso complementario la revisión y estudio de los vocablos que ya han sido formulados en los exámenes de admisión pasados de las más importantes universidades. Estudiar y analizar las premisas de las preguntas, lo mismo que las palabras propuestas en las alternativas, es un buen recurso para incrementar y afianzan nuestro léxico.
En resumen, se deben elaborar preguntas de antónimos que hagan razonar al estudiante, que incentiven el desarrollo de su capacidad analítica para discernir los vocablos que se oponen con mayor precisión, pero empleando aquellos que le van a ser útiles en su futura vida académica.

Veamos dos preguntas propuestas por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) que, estamos seguros, nos ayudarán a tener mayor claridad sobre el aspecto tratado.

Ejemplo N° 1                   Ejemplo N° 2
CÁNDIDO
 A) incrédulo
 B) inteligente
 C) desinhibido
 D) astuto
 E) experimentado   
ACOPIAR
 A) difundir
 B) dispersar
 C) aminorar
 D) desplegar
 E) reclutar

En estos ejemplos y en general, encontramos que tanto las premisas como las alternativas son de uso frecuente en el ámbito cultural y social y que cualquier estudiante que tenga el hábito de la lectura bien pudo haberlas leído en algún texto, obra literaria, revista o periódico serio y, en consecuencia, haciendo uso de su razonamiento puede llegar a la respuesta correcta.
Veamos la solución breve de los ejemplos propuestos. En el primer caso, la palabra cándido significa, en una acepción, "sencillo, sin malicia ni doblez"; en consecuencia, su antónimo será astuto, cuyo significado es "agudo, hábil para engañar o evitar el engaño o para lograr artificialmente cualquier fin". En el segundo caso, la palabra acopiar significa "juntar, reunir en cantidad alguna cosa". Se usa más comúnmente hablando de los granos, provisiones, etc.". Entonces, su antónimo será dispersar, cuyo significado es "separar y diseminar lo que estaba o solía estar reunido".


2. Tanto la premisa como las alternativas deben pertenecer a la misma familia semántica, esto es, deben estar ubicados en una línea continua de significación, desde un extremo a otro.
Esto implica que, si la palabra principal se refiere, por ejemplo, al grado de dificultad para la captación, como es el caso del término abstruso, las alternativas también deben aludir a aspectos análogos como legible, concreto, comprensible, simple, etc.
Si bien existen algunas publicaciones que han superado la limitación del empleo de palabras rebuscadas, no ha sucedido lo mismo con el arraigado problema de poner cualquier palabra en las alternativas. Este error hace que las preguntas de "antónimos" se reduzcan al mero conocimiento del significado de la premisa y de las alternativas, debido a que no demanda de ningún esfuerzo racional para hallar la respuesta correcta, dando lugar al simple memorismo o al mecanicismo.
La elaboración de preguntas de antónimos demanda un trabajo cuidadoso de selección de términos que se hallen en la misma familia semántica en la cual las alternativas del ejercicio deben presentar cierta afinidad significativa. Esto obligará al postulante a realizar un esfuerzo racional para discernir cuál de todas se opone con mayor precisión a la palabra principal, es decir, para detectar el término que tenga la mayor cantidad de semas opuestos al de la premisa. Veamos algunos ejemplos de examen de admisión.

Ejemplo N° 1              Ejemplo N° 2
VAGUEDAD
A) profundidad    
B) hondura
C) precisión
D) univocidad
E) certeza
REGODEARSE
A) fastidiarse
B) lamentarse
C) retorcerse
D) motejarse
E) retocarse

En el primer ejemplo la palabra vaguedad y las alternativas profundidad, hondura, precisión, univocidad y certeza no son términos completamente heterogéneos ni tomados al azar; son, por el contrario, términos que pertenecen a una misma familia semántica, que en este caso es cualidad o característica del pensamiento. Por tal motivo, se percibe cierto grado de dificultad para elegir la respuesta. En ese sentido, se puede decir que esta pregunta de admisión es un parámetro adecuado para garantizar que sólo los estudiantes más hábiles pasarán a formar parte de la universidad.
Caso similar sucede con el segundo ejemplo, donde la palabra regodearse y las alternativas fastidiarse, lamentarse, retorcerse, motejarse y retocarse pertenecen a la misma familia semántica de la actitud o reacción humana. Por esta razón, todas las alternativas en mayor o menor grado presentan una afinidad y más de una aparenta ser respuesta. Esto exige al postulante un nivel determinado de razonamiento para su correcta resolución. Ahora, veamos concretamente cuáles son las respuestas correctas en los ejemplos propuestos.
La palabra vaguedad es la cualidad de la "expresión o frase, falto de rigor o que genera dudas". Lo contrario vendría a ser aquello que designe a lo riguroso, categórico y que no deje lugar a ninguna duda, esto es el término precisión. Por ejemplo, "la vaguedad de una exposición improvisada es contrario a la precisión de una disertación bien preparada". Las demás alternativas presentan cierto nivel de oposición con la premisa pero ninguna en el grado significativo de la palabra precisión, por lo que deben ser consideradas como simples distractores.
Por otro lado, la palabra regodearse significa en una de sus acepciones "alegrarse malignamente de un percance sufrido por otra persona". Lo contrario vendría a ser afligirse por lo que le sucede a otro o a uno mismo y este significado se ajusta mejor al término lamentarse. Además, hay que considerar que tanto la premisa como la respuesta hacen alusión al estado de ánimo que experimenta la persona frente a una determinada situación o suceso.

3. La pregunta de antónimos debe medir la habilidad del postulante para hacer finas distinciones semánticas entre las cinco alternativas, todas ellas opuestas en alguna medida al enunciado, buscando la más opuesta a éste.
En lo que se refiere a la elaboración de preguntas, sin lugar a dudas, éste es el punto más frágil de las publicaciones hechas en nuestro medio, puesto que encontramos un gran número de preguntas de antónimos carentes de distractores, donde es suficiente conocer medianamente las palabras para marcar automáticamente la respuesta sin haber mediado razonamiento alguno. Estas preguntas, que proliferan a nivel escolar y pre-universitario, no cumplen en absoluto su papel y son, por decir lo menos, ociosas e inadecuadas. La calidad de preguntas de antónimos se mide por el esfuerzo mental que demanda su elaboración y consecuentemente su resolución. A pesar de ello, no debemos caer en extremos porque tampoco se trata de hacer preguntas que nadie o muy pocos pueden resolver, porque en ese caso estaríamos errando por exceso. De lo que se trata es de elaborar ejercicios de antónimos
que requieran un grado de razonamiento promedio. Allí también está el esfuerzo por ubicar el punto justo de complejidad; ni mucho ni poco; seamos objetivos y no olvidemos que las preguntas de antónimos están elaboradas para alumnos que acaban de egresar de la secundaria. En conclusión, es erróneo elaborar preguntas sin distractores, así como es un error poner demasiados distractores convirtiendo la pregunta en un embrollo. Se trata de lograr un nivel al cual pueda acceder un alumno aplicado y estudioso, de rendimiento promedio.
Por otro lado, para solucionar un ejercicio bien elaborado de antónimos se necesita en primer lugar el conocimiento más o menos riguroso del significado de las palabras que lo constituyen tanto a nivel de la premisa como de las alternativas. Este conocimiento supone capacidad de abstracción y análisis para asimilar correctamente los semas o caracteres que definen a las palabras, no se trata de una simple memorización de datos. El momento más álgido e importante de la resolución está en discernir cuál de las opciones es la más categórica y exacta, la que se opone mejor a la premisa. Para dirimir esta situación se requiere de la habilidad para hacer finas distinciones semánticas; es decir, se requiere de la capacidad analítica del postulante para hacer diferencias entre una y otra palabra, lo cual le permita finalmente elegir la respuesta correcta. 

Veamos un par de ejercicios propuestos por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos:

Ejemplo N° 1                Ejemplo N° 2
DESACATO
A) atención
B) concordia
C) alabanza
D) subordinación    
E) respeto
ENTECO
A) gordo
B) cabal
C) excelso
D) saludable
E) fuerte

En ambos ejercicios notamos que las cinco alternativas se oponen en algún grado a sus respectivas premisas. En consecuencia, el camino correcto es trabajar con significados y hacer distinciones semánticas entre las opciones que se oponen de modo más evidente a la premisa. En el primer caso, serían las palabras subordinación y respeto y en el segundo los términos gordo, saludable y fuerte.
Veamos una explicación breve de estos ejercicios:
La palabra desacato significa en segunda acepción "falta del debido respeto a los superiores", en consecuencia el antónimo sería "la actitud o trato considerado que se da a una persona o cosa", es decir, respeto. Notemos que, al referirnos tanto a las premisas como a la respuesta (desacato — respeto), estamos haciendo alusión a la actitud consciente vinculada al aspecto moral y, más particularmente, a las costumbres. Luego podemos decir que "el desacato supone disconformidad con la norma o autoridad, mientras que el respeto implica conformidad para con la norma o autoridad". Se descalifica la palabra subordinación porque alude al estado o situación en que se halla la persona que está bajo las órdenes de otro. En consecuencia, su antónimo sería autonomía o independencia. También queda eliminada la alternativa atención, que significa "demostración de respeto, cortesía o cariño a alguien", por oponerse sólo de modo parcial a la premisa. Además, hace más alusión al plano afectivo, y su antónimo sería más bien la palabra displicencia o desdén.
En el caso de la palabra enteco, cuyo significado es "enfermizo, débil y flaco" el antónimo es el término saludable que significa "de aspecto sano". Así diremos que lo contrario de un hombre enteco es un hombre saludable, puesto que ambos términos se refieren al estado de salubridad orgánica.  Descalificamos las alternativas gordo y fuerte porque se oponen sólo parcialmente a la premisa. Es más, lo contrario de gordo sería flaco y sólo alude a la contextura. Lo contrario de fuerte sería la palabra débil, pues nos referimos a la resistencia o tolerancia orgánica. Por su parte, las palabras enteco y saludable son términos que abarcan más aspectos, tienen mayor amplitud de significado, pues no se limitan a la contextura o la resistencia corporal, sino que comprenden el grado de salubridad de personas o animales.

4. No son adecuados los distractores que tengan una relación de sinonimia con la premisa.
Los distractores deben cumplir la función de distraer e inducir al error, de modo tal que sólo las personas más agudas, haciendo uso de su razonamiento, puedan superarlas y dar con la respuesta correcta. Cada distractor debe fundarse en un criterio semántico, es decir, debe aparentar ser la respuesta. Su significado debe oponerse en apariencia o de modo parcial a dicha premisa, habiendo otra que lo haga categóricamente. Un distractor debe servir para hacer pensar al alumno, dándole oportunidad de discernir entre lo que es aparente y lo que es verdadero. Si bien existen los llamados distractores morfológicos, con los cuales se trata de confundir al alumno apelando a la forma, es decir, a la escritura o sonido parecido o idéntico de ciertas palabras (es el caso de las parónimas y homófonas), este tipo de distractores no mide el razonamiento sino el conocimiento y la discriminación previa que se haya hecho de estas palabras. En todo caso, se mide la capacidad para asociar adecuadamente las palabras evitando confundirlas.
En cambio, al poner un sinónimo como distractor, en un ejercicio de antónimos, no se examina la capacidad racional del estudiante; sólo se obtiene una referencia de su nivel de concentración; pues a veces, debido al nerviosismo u otros factores, se distrae y elige el sinónimo en vez del antónimo.
En los exámenes de admisión observamos con cierta regularidad, que en las preguntas de antónimos se presentan distractores que tienen relación de sinonimia con la premisa. A pesar de esto consideramos que no es lo más conveniente puesto que, con ese tipo de alternativas, no desarrollarnos ni medimos la capacidad racional del estudiante.

A continuación, planteamos tres ejemplos: el primero presenta distractores semánticos; el segundo, un distractor morfológico y el tercero, un sinónimo como distractor.

Ejemplo 1
INDOMITO
A) sumiso
B) sojuzgado
C) apocado
D) manso
E) humilde   

En este ejercicio, cuatro alternativas constituyen distractores semánticos. Esta situación le otorga mayor nivel, debido a que se requiere de un mayor razonamiento para su resolución.

Ejemplo 2
AMENO
A) aborrecido
B) odiado
C) tedioso
D) insulso
E) grosero   

En este caso, observamos que la palabra aborrecido es un distractor morfológico. Sólo los alumnos que no hayan reparado en la diferencia formal entre aborrecido y aburrido cometerán el error de elegir como respuesta este distractor.
   
Ejemplo 3
FELÓN
A) puro
B) pérfido
C) narigón
D) fiel
E) glotón   
En este ejercicio, notamos que entre las alternativas se encuentra un sinónimo de la premisa. Se trata del término pérfido, que muy poco aporta para darle nivel a la pregunta.

Ahora veamos la solución breve de los ejemplos mencionados: el término indómito significa "no domado o que no se puede domar o domesticar"; en segunda acepción se aplica a la "persona difícil de sujetar o reprimir". En consecuencia, su antónimo será "aquel que está dominado por autoridad o poder ajenos", es decir sojuzgado. Así, diremos, que lo contrario de un pueblo indómito es un pueblo sojuzgado (respuesta: B). Se descalifica sumiso, pues designa al carácter de la persona obediente y dócil; además, su antónimo sería rebelde. También queda descalificada la palabra manso, la cual se aplica al animal no bravío, que se deja tocar y no ataca. El término contrario a esta palabra sería fiero o agresivo.
En el segundo ejemplo, la palabra ameno significa "grato, placentero, deleitable". Por consiguiente, su antónimo será "aquello que causa cansancio, fastidio o aburrimiento extremo", es decir, tedioso. Así, diremos que "lo contrario de sostener un diálogo ameno con nuestras amistades es participar de un conversatorio tedioso sobre un tema que no es de nuestro interés" (respuesta: C). Se descalifica la alternativa insulso que, en su acepción relacionada a la premisa, significa "falto de gracia y viveza". Además, su antónimo es el término carismático. También queda descalificado el vocablo grosero que, en una de sus acepciones, significa "descortés, que no observa decoro ni urbanidad", por lo que su antónimo vendría a ser la palabra amable.
Finalmente, en el tercer ejemplo, la palabra felón califica a la persona que comete felonía (deslealtad, traición, acción fea). En consecuencia, su antónimo es fiel. cuyo significado es "que guarda fe, o es constante en sus afectos, en el cumplimiento de sus obligaciones y no defrauda la confianza depositada en él". Así, lo contrario de un político felón, que olvida su compromiso con el pueblo, es un político fiel a sus promesas y principios (respuesta: D). Se descalifica la alternativa puro, ya que su significado, en la acepción pertinente, es "casto, ajeno a la sensualidad". Más bien su antónimo sería la palabra lascivo.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada