miércoles, 26 de febrero de 2014

Método para resolver preguntas de Antónimos

¿QUÉ MÉTODO PODEMOS EMPLEAR PARA RESOLVER LOS EJERCICIOS DE ANTÓNIMOS?
Para desarrollar este tipo de ejercicios se recomienda seguir los siguientes pasos:
1. DETERMINAR CUIDADOSAMENTE EL SIGNIFICADO DE LA PREMISA.
Esto implica capacidad para evocar datos, hacer deducciones, asociar ideas, y hacer descomposición etimológica, si las circunstancias lo ameritan; es decir, traer a la mente de un modo fidedigno el contenido de la palabra. La determinación del significado de la premisa y de las alternativas depende mucho de la experiencia lingüística que el alumno haya tenido. Si el alumno ha estudiado y analizado previamente dichas palabras, descomponiéndolas en sus semas y reflexionando sobre su alcance y aplicación en oraciones específicas, entonces el éxito de la resolución está garantizado en gran medida. Decimos que el éxito está garantizado porque el alumno que ha procedido de esa manera demostrará que no sólo tiene conocimiento adecuado del significado de las palabras, sino que principalmente ha ejercitado su mente para hacer finas distinciones semánticas, lo cual es determinante en la resolución de los ejercicios de antónimos.

2. PENSAR O ABSTRAER EL SIGNIFICADO CONTRARIO AL DE LA PREMISA.
Esta operación mental se realiza antes de ver las alternativas, justamente para evitar ser influenciado por los distractores. Sabemos que entre las alternativas se encuentra la respuesta, pero también sabemos que está acompañada de cuatros distractores. Remitirse a las alternativas antes o apenas se ha concebido el significado de la premisa sería un acto precipitado. Lo más prudente y efectivo es determinar el significado de la premisa e inmediatamente pensar en el significado contrario. Se trata de atacar el problema por lo esencial y no por lo aparente. Recordemos que para hacer una buena elección, en cualquier ámbito de la vida, primero tenemos que pensar en lo que necesitamos para lograr nuestro objetivo y luego recién elegimos lo más conveniente.

3. ELEGIR LA ALTERNATIVA QUE SE ADECÚE MEJOR AL SIGNIFICADO PENSADO.
Esto supone escoger entre las opciones el término que se oponga con mayor precisión a la premisa o palabra principal. Una forma práctica de constatar que nuestra respuesta es correcta, consiste en formar una oración breve y clara con la palabra principal y luego verificar si ésta se puede remplazar en el mismo contexto por la palabra elegida. Esto nos dará la certeza de que el término escogido, además de poseer significado opuesto a la premisa, pertenece a la misma función gramatical.

Recurso de contradicción
Es una técnica adicional que se aplica en el caso de que exista más de una posible respuesta y haya dificultad para elegir. Consiste en postular antónimos para las alternativas más probables y ver cuál se acerca más a la palabra principal. Este recurso se funda en la propiedad simétrica que comúnmente se emplea en la matemática y es aplicable en la relación de antonimia: si A es antónimo de B, entonces B es antónimo de A: es decir, si la premisa es antónimo de una de las alternativas, entonces, una de las alternativas debe ser antónimo de la premisa. Por ejemplo, si tenemos el término drástico en la premisa y estuviéramos dudando en elegir entre las alternativas indulgente y piadoso, para despejar las dudas, cabría preguntarnos ¿cuál es el antónimo de piadoso?, y ¿cuál de indulgente? Si piadoso significa "que tiene o muestra lástima, misericordia" y está referido a la sensibilidad de la persona ante cualquier dolor o sufrimiento, lo contrario sería aquel sujeto que no se conmueve ante el sufrimiento ajeno, es decir, el hombre cruel. Por otro lado, el indulgente es "el que perdona con facilidad las culpas ajenas"; lo contrario sería aquel que es demasiado riguroso al aplicar las penas, es decir, el hombre severo, DRÁSTICO. En consecuencia, el antónimo más exacto para la premisa no es piadoso, sino INDULGENTE.

Comprobamos la aplicabilidad de este recurso dando solución al ejercicio propuesto en el punto referido a la estructura de los antónimos. Reformulemos la pregunta.
LACÓNICO
A) amplio
B) elocuente
C) exagerado
D) locuaz
E) detallado
En primer lugar, determinamos cuidadosamente el significado de la premisa: lacónico es el que habla o escribe de modo breve y se refiere a la forma como se expresa la persona. Proseguimos con el segundo paso y abstraemos el significado contrario de la premisa. Lo opuesto del que se expresa con pocas palabras será aquel que utiliza gran cantidad de palabras en la comunicación; en ese sentido, podríamos pensar sólo en dos posibilidades: elocuente y locuaz. Como existe cierta duda para definir la respuesta aplicarnos el recurso de contradicción. El antónimo de elocuente, es decir, de aquel que tiene la facultad de hablar o escribir de modo eficaz para deleitar, conmover o seducir, es el término INCONVINCENTE, persona o expresión que no convence, ni cautiva, sino que más bien deja cierta desazón y duda. En tanto que el antónimo de LOCUAZ, del que habla demasiado, sí vendría a ser conciso o LACÓNICO.
En suma, el mejor antónimo de lacónico es locuaz y no elocuente.
Confirmamos la solución aplicando las palabras tanto de la premisa como de la respuesta en un mismo contexto oracional. Así, diremos que lo contrario de un expositor lacónico, que plantea los temas de modo puntual, es un ponente locuaz, que hace comentarios muy extensos y explica con rodeos.

Método:
  1. Determinar cuidadosamente el significado de la premisa.
  2. Pensar o abstraer el significado contrario.
  3. Observar las alternativas y elegir la que mejor se adecúe a dicho significado contrario, que por lógica será el antónimo más exacto de la premisa.
  4. En caso de duda, aplicar el recurso de contradicción.

Entradas Relacionadas:
Origen etimológico de la palabra Antónimo
Clasificación de los Antónimos
Estructura de una pregunta de Antónimos


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada